16.3.14

Picnic de palabras 6

El domingo en la Plaza Martín Fierro volvimos a extender los manteles y los libros. Mientras nuestros asistentes, Lucas y Anita recorrían el parque pegando los anuncios, iban invitando a la gente con la que se cruzaban. Fue así que de a poco se fueron acercando a leer durante los preparativos. Hasta que llegó nuestra invitada: María Laura Dedé que nos trajo sus extensa obra entre las que se encontraban sus recientes publicaciones. La presentamos a través de la lectura de "Secretos de una bruja" de su nuevo libro Brujicuentos con ilustraciones de Emilo Utrera. Ella declaró haber sido bruja y lo demostró respondiendo a cada pregunta del cuento finalizando con su característica risa brujil. Después nos mostró fotos de esa época y nos contó un cuento de terror de su libro "La escalera del miedo", explicando que cada cuento, a medida que avanza el libro, va incrementando el nivel de miedo. Los chicos querían los más terribles pero Laura decidió leernos uno intermedio para no espantar al público... Hubo mucha participación de los chicos, preguntando o cuestionando acerca de los miedos y de la existencia o no de vampiros.
María Laura nos mostró sus otros libros, nos contó que algunos llevaron años de gestación, que otros surgieron a partir de la creación de un personaje y nos narró de memoria, con actuación mediante "El semáforo loco". Terminó con la poesía de su reciente libro desplegable "Es un pez, es una gota" con ilustraciones de Hebe Gardes.
Para el final nos convidó con unos scones que había cocinado una amiga y libros para sortear entre los presentes. Lucas repartió los números, los pusimos en una bolsa y los chicos fueron los encargados de sacar de la bolsa a los afortunados. Unos recibieron "Para vos" otros "Alboroto en la granja".
Después nos quedamos charlado mientras los chicos se fueron directo a los manteles a leer todos los libros de María Laura.
Hubo una mamá que se acercó para decirnos que venía de Merlo que nos conocía a través de facebook, que tenía una colección personal de libros infantiles y que le gustaba la idea de integrar nuestra red de Picnic Argentina.
Tuvimos dos lectores de aproximadamente 10 años que leyeron todo lo que encontraron. Uno de ellos con su mamá al lado y el otro con su mamá sentada en un banco alejada porque según sus palabras "estoy muy resfriada, vine al parque porque él estaba aburrido y no le gustan mucho los juegos, encontramos este espacio y desde que llegamos no paró de leer". Lectores sobre ruedas, que llegaron en bibi y la estacionaron junto a los manteles, una nena en roller que declaró "no quiero lecciones de literatura un domingo", pero luego de hojear un libro terminó enganchada con la lectura. Volvieron a visitarnos amigos de facebook, amigos de la vida, amigos de amigos y vecinos que vinieron por primera vez y otros que ya nos van conociendo.
Nos visitaron las narradoras Claudia Stella y Alejandra Alliende (que había sido nuestra invitada de diciembre). La escritora Luciana Schwarzman y la responsable de editorial Nazhira, Betina Cositorto.
Padres y bebés, hermanos, grupos de amigos, una maestra que se acercó feliz por la propuesta  prometiendo difundirla entre sus alumnos que son tambíén vecinos del barrio.
Al final, entre mates y bizcochos, se armó un debate científico entre Matías, un paleontólogo de cinco años, Lucas un futuro arqueólogo de trece y Anita a punto de ser técnica en química y futura bióloga de casi 17. Hablamos de dinosaurios, de los antecedentes prehistóricos del león (el tigre dientes de sable) y de la relación entre las distintas disciplinas. Tuvimos que levantar campamento porque empezaron a caer algunas gotas.
Fue una tarde muy agitada, llena de charlas, de risas y de lectores, acompañados por una prolífica y carismática escritora, ilustradora y diseñadora gráfica.
Lucas Trebino fue nuestro asitente y aquí se pueden ver las fotos que tomó Anita Trebino.

10.3.14

Itinerarios. pag149

"[...] Respecto a este otro tipo de intervención, lo que me propongo entender es qué pasa en ese momento privilegiado, que cada vez me parece más privilegiado, en donde alguien le lee un texto en voz alta a otro que todavía no sabe que estas marcas tienen una relación con el lenguaje. No lo sabe, porque uno no nace sabiendo eso. Ese alguien que lee el texto delante del chico ¿qué infomación le da? Está produciendo un acto extremadamente seductor, prefiero decir mágico, que te hace entender: "Aquí hay un universo complejo que yo no sabía que existía", te introduce en un lenguaje desconocido."
Emilia Ferreiro. Cultura escrita y educación. 1999. Fondo de Cultura Económica.
(Foto de Ana Trebino, tomada en el Picnic de Palabras de diciembre en la plaza Martín Fierro.)

23.2.14

Un rato sin la losa

"El sótano se considerará sin duda útil. Se le racionalizará enumerando sus ventajas. Pero es ante todo el ser oscuro de la casa, el ser que participa de los poderes subterráneos.
Soñando con él, nos acercamos a la irracionalidad de lo profundo."
La casa, del sótano a la guardilla.
Gastón Bachelard. La poética de espacio.
(Arriba patio, abajo misterio y en el medio cuelga la rejilla... cuando esté la losa, ésta visión de lo profundo no será posible.)

10.2.14

Picnic de palabras 5

El domingo después de muchos días de lluvia torrencial, el cielo se abrió y nos permitió disfrutar de una tarde a plena lectura, en compañía de Ana Sanfelippo, ilustradora, diseñadora gráfica, diseñadora de tipografía y docente, que nos contó acerca de su trabajo.
Pusimos los manteles con libros sobre el camino de entrada al parque, porque el pasto aún estaba húmedo. De lo mullido de la tierra pasamos a la dureza del cemento y nos acomodamos en un espacio alargado, en torno a un mástil que sirvió de tarima para exhibir los libros de Ana y que a diferencia de la dispersión que sucede bajo los árboles, concentró la lectura en medio del paso de los vecinos que entraban y salían del parque. Esta situación ayudó a muchos a acercarse sin sentir que interrumpían una reunión íntima y a nosotros, tenerlos a mano para poder invitarlos a entrar en la rueda. Al principio el acercamiento fue tímido, y después de un rato de lectura, presentamos a nuestra invitada. 
Ana nos contó de su experiencia en la relación escritor-ilustrador, cómo piensa un trabajo hasta que se pone a dibujar. Trajo algunos dibujos originales que comparamos con el resultado impreso en los libros y nos contó cómo es ese proceso. También explicó que la ilustración completa ideas que a veces no están presentes en el texto y ejemplificó con la caracterización de un personaje del libro "Alta, muda y con las patas largas" con textos de María Inés Falconi, donde la escritora humaniza a los animales y ella traduce esa idea vistiendo a los personajes con ropa y con movimientos y actitudes humanas. A partir de ese mismo libro surgió el comentario de su trabajo con las letras. Nos contó la diferencia entre la tipografía, la caligrafía y el lettering y nos mostró en la tableta ejemplos de sus alfabetos diseñados: "Almendra" pensada para cuentos y "Yoshimi" un alfabeto sólo de mayúsculas con formas de animales. Jugamos a reconocerlos y vimos no sólo sus bocetos caligráficos sino que aprendimos que al ampliar la forma de una letra se ve la diferencia entre los espacios llenos y vacíos que en conjunto le dan identidad al alfabeto. Javier, que además de cebarnos mate es un gran músico, hizo una comparación entre las distintas letras y la voz humana. Hablamos de la tapa de "Somos así" con textos de Olga Drennen, donde las letras del título forman parte de cada personaje y que si se aíslan del contexto dejan de percibirse como letras. Leímos entre todos los presentes el libro "Un Lucio como Lucio" de Iris Rivera ilustrado por Ana. La consigna era leer hasta un punto y a aparte, mostrar la ilustración y pasar el libro al compañero de la derecha. Un nene que no sabía leer describió cada detalle de la página que leyó su mamá (y también de la parte que le tocó a su vecino de la derecha). Finalmente, Marcela nos leyó, "El gigante en el placard" del libro ¡Abajo los miedos! con poesías de Olga Drennen e ilustraciones de Ana seleccionado recientemente para formar parte del "Arche Children's Calendar 2015".
Fue una tarde con
mucha presencia de bebés, que disfrutaron de los libros junto a sus papás, un chico que ante la invitación dejó de jugar a la pelota y se trajo a su hermanito declarando que le encantaban los libros y las ilustraciones, convocamos a una nena que estaba a unos diez metros y que mientras sus padres charlaban jugaba con su computadora, se acercó, empezó eligiendo al azar y en un momento preguntó si podía tomar un libro y llevarlo para leérselo a los padres, al final nos despidió con enorme agradecimiento porque "el libro de la araña me encantó". Muchos dejaron sus direcciones de correo para ser conocados para el próximo encuentro. Como siempre nuestro equipo de colaboradores, Javi cebando mate, Anita como asistente y fotógrafa y Lucas asistente y crítico.

Hasta las palomas compartieron la alegría, pero a diferencia de nuestro entusiasmo por los libros el de ellas estaba puesto en nuestras galletitas, que en un descuido, desaparecieron.
Algunos críticas de Lucas:
"Me gusta que Ana sea tan delicada y normal, porque cuando viene un autor a la escuela siempre hay que escucharlo y después de callarnos recién podemos preguntar. En cambio acá, todo fue interactivo, ella es de verdad, es espontánea".
"Uno más o menos sabe cuál es el trabajo de un escritor, pero yo no me daba cuenta de que los ilustradores también escriben a su manera. Ahora opino que en las tapas de los libros los nombres de los ilustradores y de los escritores tendrían que tener el mismo tamaño"
Fotos aquí.


27.1.14

Rincones

"Todo rincón de una casa, todo rincón de un cuarto, todo espacio reducido donde nos gusta acurrucarnos, agazaparnos sobre nosotros mismos, es para la imaginación una soledad, es decir, el germen de un cuarto, el germen de una casa. [...] primeramente el rincón es un refugio que nos asegura un primer valor del ser: la inmovilidad."
Los rincones. Gastón Bachelard. La poética de espacio.
(hoy empezamos a refaccionar el patiecito de atrás, el postergado aire y luz...)

21.1.14

Continuación del diario de Eva. Viernes


"Uno no puede descubrir algunas cosas, pero nunca sabrá que no puede, adivinando y suponiendo: no, hay que ser paciente y continuar experimentando hasta que se descubre que no es posible descubrir. Y es encantador lograrlo de esa manera, el mundo se vuelve tan interesante. Si no hubiera nada que descubrir, sería aburrido. Incluso tratar de descubrir y no descubrir, y tal vez más."
Los diarios de Adan y Eva. Mark Twain.
(foto Selva, en diciembre en una quinta, de noche, todo oscuro, sólo el flash descubrió lo que pasaba).

7.1.14

Picnic de palabras 4

Como todos los 5 de enero me levanto y pienso en preparar los zapatos, en la hora en que voy a ir a buscar el pasto y el agua y en el fin del día que permitirá el paso de los camellos durante las horas del sueño.
Este domingo fue diferente. Lo más improtante sucedió a la tarde y los vecinos de San Cristóbal, los amigos con sus familias y muy especialmente los chicos y yo, tuvimos el placer de disfrutar una tarde llena de magia junto a otro Rey, uno que con sus manos, su tijera, sus papeles y sus libros nos hizo entrar en un mundo de colores y de ideas brillantes.
Después de que muchos chicos estuvieron recorriendo los manteles y eligiendo sus lecturas, llegó Istvansch. Él es ilustrador, escritor, diseñador, docente, editor de Ediciones del Eclipse (en su sitio puede verse la biografía completa).
Se presentó con su “Detrás de él estaba su nariz”, historias cortas e infinitas como la cinta de Moebius que hace las veces de página eterna. Siguió contando “¿Has visto?” que según él fue el libro que más trabajo le dió para ilustrar, ya que tiene todo lo que existe y lo que aún no se conoce.
Charlamos un largo rato, de sus gustos a la hora de leer y también a la hora de mirar. Nos contó que le gustan mucho los escritores argentinos Guillermo Martínez, Washington Cucurto, Leo Ozzola y los norteamericanos Flannery O´Connor y William Goyen.

Nombró a dos ilustradores a quienes admira por razones diversas: la libertad de la checa Kvêta Pacovská y la incomodidad creativa que le genera el lituano Stasys Eidrigevicius. Contó anécdotas personales, que de chico les gustaban mucho las historietas Asterix de Goscinny y Uderzo, Soopy de Schulz, Mafalda de Quino y nombró un libro de su niñez que recuerda especialmente a través de las imágenes “El león feliz” (aunque él se refirió a la edición de Kapeluz en castellano, aquí encontré la versión en inglés con las ilustraciones).
Más tarde la escritora Nilda Lacabe, se acercó para comentarle que su mención le había traído un recuerdo de cuando ella empezaba a ejercer la profesión de bibliotecaria, ya que ese libro se lo habían solicitado especialmente.
Nos contó acerca de sus próximos proyectos: El cumpleaños de Mona Lisa en editorial Arte a Babor y Puatucha Rentes, la leyenda olvidada en Calibroscopio. Ambos con trabajo escultórico del papel.
A pedido, accedió sin decir ni mu a leernos “Boca de león” y al final fuimos descubriendo, mediante una charla íntima, que a pesar de que había muchos chicos con cara de haberse animado a las bocas de los leones, sólo los adultos tienen esa tendencia… y la mayoría (por lo menos los que estábamos ahí) habíamos logrado salir.
Para la despedida eligió "Avión que va, avión que llega" un libro con poesías de Laura Devetach
que ilustró y diseñó.
Fue una tarde intensa, donde todos aprendimos y nos divertimos a través de las historias, los libros y las imágenes.
Charlando hacia el final con alguien que trabaja en una editorial y que no conocía personalmente a Istvansch dijo que después de ese encuentro valoraba mucho más el trabajo que hay detrás de las imágenes y especialmente de su arte.
Además de los vecinos y los amigos, entre los presentes en el picnic estuvieron las escritoras Nilda Lacabe que nos trajo de regalo las "Instrucciones para que el Hipopótamo duerma solo" y Verónica García (que había sido nuestra invitada de noviembre) sus "Alguaciles".
La visita de semejante mago, sus libros que se integraron al picnic junto a muchos otros de ediciones del eclipse, los comentarios de los presentes, la cantidad de chicos que junto a sus padres leyeron y se encontraron con otros escritores e ilustradores a lo largo de dos horas, el clima de felicidad, los mates de Javier y la presencia de un equipo de colaboradores que crece en cada encuentro, hicieron que a diferencia de otros 5 de enero, no deseara la llegada de la noche. Con los zapatos puestos y los ojos bien abiertos disfruté del regalo más lindo que pude recibir un día de Reyes. Aquí, fotos del encuentro y aquí un video que realizaron los chicos en casa cuando descubrieron los restos de una botellita de jugo que había olvidado Istvansch en nuestra heladerita.

27.12.13

Ni tanto, ni tan poco.

Último encuentro del año de Casa Cuna Cuenteros en el Hospital de Niños Pedro de Elizalde de Buenos Aires, Sala de Hemato Oncología Infantil.
La dupla: Verónica Alvarez Rivera - Selva Bianchi.
Según palabras de Vero: "cuentos de pequeños y de gigantes, pequeños que luchan como gigantes, y que no sienten miedo si van junto a su familia y tienen derecho a estar asustados y taparse con las frazadas. (contamos “Vamos a Cazar un Oso” de Michael Rosen y Helen Oxenbury).
Orugas que se convierten en mariposas, como la
“La pequeña oruga glotona” de Eric Carle. "Doña Clementina Queridita, la Achicadora" de Graciela Montes y pequeños libritos para anotar deseos. Subimos con Jack la planta de habichuelas mágicas, para sentir que podemos enfrentar a un gigante. Entendimos el “¿Por qué los elefantes prefieren jugar a la mancha?” (de Silvina Rocha y Mey) y comprendimos porqué es mejor que “Mucho y poquito” (de Silvina Troicovich)  vayan de la mano. Susurradores de buenos deseos, poesías divertidas y una visita a los chicos internados en el CEM 6 en donde asomaron sonrisas, risas y quedaron libros para los chicos y los papis que acompañan largas jornadas de internación.
Ahí los libros, ahí los cuentos, ahí los amigos de las editoriales, los escritores e ilustradores que donan material de lectura para que los chicos que atraviesan enfermedades tengan momentos de esparcimiento y relax. Ahí los cuentacuentos para hacer de este oficio una caricia para el alma." aquí fotos

26.12.13

Todo un mundito

"Entonces doña Clementina se dio cuenta de que las hueveras eran muy útiles para conservar achicados."
Doña Clementina Queridita, la Achicadora - Graciela Montes

16.12.13

Picnic de palabras 3

El domingo 15 de diciembre compartimos nuestro último Picnic de palabras del año. Fue un día de mucho calor y no fue fácil que los chicos se acercaran. Los pocos que estaban en la plaza, jugaban llenado bombitas de agua. De a poco fueron tentándose y conseguimos refrescarnos entre libros y alguna gotita pasajera. 
Tuvimos, además de la visita de queridos amigos, familia y vecinos del barrio, a nuestras invitadas especiales, la ilustradora y escritora Silvina Troicovich y la narradora Alejandra Alliende. Ale vno con su hijo Nacho y a trajo su libro "Heidi". Nos contó que cuando era chica le gustaba dibujar y otras cosas, pero la lectura la dejaba para su hermano. Hasta que un día... fueron a la feria del libro y su papá le dijo "Mirá... está Heidi... y éste es el verdadero". Buscó la edición más linda, la que tenía lustraciones más bellas y éste fue el libro que despertó sus ganas de leer. El mismo libro que trajo al picnic. Nos contó que su papá le leía poesías que a ella no le gustaban pero que se las aprendía porque era el momento de estar con él. Y también que su mamá le contaba 'cuentos-chiste', esos cuentos que tal vez no son para contarle a otro, pero que tienen como protagonistas a los hijos y situaciones familiares y que hoy con su hijo Nacho leen cuentos durante el desayuno. Un cuento o la continuación de una novela es la fórmula para despertarse y empeza el día. Leyó "Plan para lo que más me importa" del último libro de Luis María Pescetti, "Unidos contra drácula", y después de un ejercicio descontracturante al compás de "salpico, salpico, así , así así..." nos narró "Cu Canguro de Gabriela Keselman y Nora Hilb".
Silvina, vino acompañada por su esposo y por
la escritora Mariana Kirzner, autora del nuevo libro "Boutique para Brujas y Brujos", ilustrado por Silvina. Nos contó que su libro favorito había sido "Alicia en el país de las maravillas" del que trajo unas ilustraciones en monocopia realizadas mientras hacía el profesorado. Después nos leyó su libro "Agüita", que ahora ya forma parte del Picnic y mientras la protagonista se transformaba en foca, una nube pasajera dejó caer sobre nosotros unas gotas refrescantes. Tuvimos que proteger los libros del agua y entonces leí "Mucho y poquito" otro de los libros de Silvina como autora integral, con la esperanza de que pasara el chubasco para poder seguir disfrutando de la tarde. Nelly, una vecina del barrio vino por recomendación de una amiga del picnic Silvia que aún no había llegado. Ella se sentó y ofreció su lectura a una nena cuyos papás estaban un poco más lejos tomando mate. En un momento los papás tenían que irse y la nena insistió tanto que tuvieron que quedarse un rato más. Luego llegó Silvia y entre las dos les leyeron lo que los más chiquitos les traían de los manteles.

Una nena, que estaba con su mamá, mientras sus hermanos andaban en bici, nos contó que ella es la del medio y que aprendió a leer antes que su hermano mayor. "La caperucita roja" de Leicia Gotlibowski fue su cuento favorito.
Otro vecino del barrio que resultó ser dibujante, vino con su hija y nos pidió que le avisáramos del próximo encuentro y que trajéramos más libros de historietas. Laura Demarco ya se convrtió en una fan de picnic y se vino otra vez desde lejos.

Entre los amigos estuvieron presentes el guitarrista Claudio Ceccoli que vino obligado por Elena, su hija, Jessica Stecco junto a Marcela Weiss ambas conductoras del programa sobre LIJ "Deja que te cuente" que se transmite los martes a las 13 hs. por BCN Radio.
La ilustradora y escritora Magdi Kelisek nos regaló un libro para el picnic: "Los oficios del lápiz 3", una antología de literatura infantil ilustrada, donde aparece su cuento "Aires de Sapucai" que obtuvo el segundo premio del concurso de Jitanjáfora.

Lúdico ediciones, donó material para el Picnic, el equipo de asistentes sigue creciendo. Julián (19) el fotógrafo oficial delegó parte de su tarea en Anita (16), que además de estar atenta a todo lo que sucede estrenó su tarea de coordinación de actividades. Al grupo se sumó Elena (10), nuestra flamante colaboradora. Lucas (13) ésta vez se quedó estudiando.
Javier, mi esposo, cuando no ejerce su profesión de músico, nos mima con unos ricos mates.
Cada picnic tiene su propio encanto y estamos todos chochos.

Fotos acá.

8.12.13

La Hormiguita Viajera...

Ayer se entregaron los Premios La Hormiguita Viajera 2013. donde tuve el honor de estar presente a través de este blog y también acompañando al grupo de los Casa Cuna Cuenteros. Fue un encuentro con muchas personas que se relacionan con la literatura infantil y juvenil desde distintos ámbitos. Y también fue un encuentro amoroso que permitió darnos un abrazo real entre muchos que sólo nos conocíamos de manera virtual.
Pero como pasa generalmente con los libros, se produce el efecto intertextual, a veces de manera sutil y otras de manera directa. A mi me llevó a buscar mi libro de infancia. Un enorme tomo con tapas duras de Constancio Vigil. Nunca me importó demasiado el texto, porque a decir verdad cuando me regalaron el libro casi no sabía leer, pero si me adentré en la historia fue gracias a sus ilustraciones. Viajé con la hormiga en su mantel y me crucé con cada uno de los personajes, escondida en su canasta de mimbre... o de tinta.
Curiosamente siempre asocié los dibujos a Vigil, hasta hoy, que abrí el libro para sacarle una foto y descubrí, perdido en la portada un sello muy tenue que decía: "ilustraciones de Raúl Stévano".
Gracias Raúl Stévano, tocayo de Eduardo Raúl Burattini, que fue quien nos convocó y abrió las puertas de su hogar para que ayer pudiéramos reunirnos a recibir los premios, a charlar y a disfrutar de un encuentro con la LIJ a través de sus hacedores.
Algunas fotos acá y también acá.

27.11.13

¡Sonamos!

Los sonidos comunican situaciones concretas o permiten evocarlas. Ordenan acciones, transmiten y provocan sentimientos y son portadores de mensajes que entendemos. La idea del taller fue reconocerlos a través de juegos y utilizarlos para contar historias.
El equipo de CasaCunaCuenteos ésta vez estuvo integrado por Cristina Godoy que además del cuento "El relámpago y el trueno" de Ana María Shuá, interpretó a la tía Sidonia., Juan de los Santos que construyó unos instrumentos increíbles y fue la base de toda la percusión, el ritmo de la mañana y yo que leí "Del Topito Birolo y de todo lo que pudo haberle caído en la cabeza" - Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch con la ayuda e todos los presentes y al final el "Así, así, asá" de Laura Devetach con ilustraciones de Rocío Alejandro, donde cada uno fue ocupando su rol.

Pero la mañana no hubiera sido la misma sin la presencia amorosa de Claudia Stella, que nos regaló una poesía, "El hombrecito de la lluvia" de Gianni Rodari y "La llave de Josefina" de Iris Rivera.
Fotos acá